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Los niños frente a eventos naturales

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Los terremotos, las inundaciones, los huracanes, las erupciones volcánicas y los deslizamientos son fenómenos de la naturaleza que siempre han estado presentes en la historia de la humanidad. Sin embargo, diversos factores han contribuido a que los fenómenos físicos puedan convertirse en desastres provocando pérdidas en vidas humanas, infraestructura y bienes materiales. Frente a las amenazas de origen natural o humano los niños y las niñas son uno de los grupos sociales más vulnerables. Y es el deber de toda la comunidad propiciar las condiciones necesarias para protegerles en todo sentido. La mejor protección es la transmisión de la cultura de la prevención.

Enseñar un niño a protegerse ante una situación de peligro es tan fundamental como enseñarle a comer o a vestirse. Los niños, desde edades muy tempranas están conscientes de su entorno. Saben, por ejemplo, que la lluvia es agua que cae del cielo, pero no entienden por qué. Si son muy pequeños, no hay que explicarles el proceso, basta con que vean el hecho como algo natural. Si son más grandes, los padres pueden explicar de manera sencilla, con prácticas caseras. Cuando se están bañando, explicarles los cuidados que deben tener para no ahogarse. Usted puede poner ejemplos con sus juguetes. Hágalos flotar en la bañera como si estuvieran en una inundación. Provoque un «temblor», sacudiendo la mesa donde ellos están jugando, para simular un terremoto, y con las ambulancias, carros de bomberos, médicos y enfermeras de juguete, simule una situación de salvamento. Eso hará con que ellos entiendan los peligros reales y los asimilen de una manera natural. Ellos harán unas cuantas preguntas. Usted puede ir respondiendo, dando ejemplos, y a la vez formular un plan de emergencia con toda la familia, para situaciones reales, tales como inundaciones, incendios, etc. En las medidas preventivas que deben tomarse ante un evento natural deberíamos tener en cuenta lo siguiente:

Dígales la verdad, sin provocar temores excesivos en los niños, aun cuando usted se sienta nervioso y preocupado frente a la inminencia de un evento natural (erupción, caída de ceniza, terremoto, inundación, etc.);

Tranquilice a los niños, diciéndoles que no estarán solos, que usted estará con ellos, que los ayudará a protegerse, y que se acuerden de todo lo que usted ya les ha explicado antes;

No sobredimensione los hechos que de por sí pueden ser alarmantes;

Lo mismo que teme usted ante un desastre natural o provocado por el hombre, puede ser aún más angustiante para los niños. Puede suceder que los niños y niñas por algún tiempo hablarán de lo que presenciaron, intercambien experiencias con los demás, pueden sentirse tal vez un poco agresivos, agitados. Con el tiempo, esas experiencias van siendo cambiadas por cosas nuevas y no habrá mayores consecuencias. Es importante como adulto hablar mucho con ellos, transmitirles seguridad y cariño; permitir que desarrollen juegos relativos al evento. Independientemente de sus creencias, evite hablar de ira divina o castigo celestial. Permita que entiendan la naturaleza.

Comentarios

2 comentarios

Jorge | 23 abril 2015 - 10:58:00

Me parece muy atinado este comentario, casi un instructivo de como tratar y proteger a los niños. Los felicito por la labor que hacen desde petisos.


Daniela | 23 abril 2015 - 11:32:56

…La mejor protección es la transmisión de la cultura de la prevención… importantisimo para toda la sociedad. Mil gracias


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